Compartir
10 tips para ir a la procesión del Señor de Los Milagros sin mezclarte con los marginales / Por Friega Jóder

10 tips para ir a la procesión del Señor de Los Milagros sin mezclarte con los marginales / Por Friega Jóder

 

¡Hello peruvians! Terminó la escena electoral, y el domingo, como buena ciudadana, fui de forma decente a cumplir con mi deber ego-cívico y boté toda la mala vibra en las playas de Nassau. Me puso so sad el fracaso de mis dos pinky friends: la finísima Madeleine y la caderona Susy Villarán. Por esta razón, he decidido asistir a un rito religioso y rezar por ellas; pero como falta todavía para la fecha de nuestro autóctono Niño Jesús de Praga y el Cristo de San Marino, no queda otra que acudir a la procesión colonial del Señor de los Milagros.

Por ello, te dejo unos tips para que la pasemos genial en esta popular religion party sin perder el glamour, celebrando para el pueblo, por el pueblo, pero sin el pueblo.

1.- Que Hugo Boss te confeccione la túnica. Mira darling, a Hugo Boss le quedó super confeccionar los uniformes militares nazis en la second war world. Un estilo simplemente brillante. Desde ese momento mi familia le pide diseños de color morado para ir a la procesión de octubre y él, con la delicadeza que demanda mi apellido, nos envía cada año algo diferente e innovador. Somos la envidia de toda Lima. Ten en cuenta que también debes comprar el traje para tus guardaespaldas. Para ellos puedes encargar ropa en esas tiendas por departamentos demasiado populares (me da mareos al pronunciarlo) como Saga o Ripley.

2.- Que las sahumeras sean ex miss Perú, como mínimo. No hay procesión sin sahumeras, por eso ellas tienen que estar sí o sí. El mejor lugar es al frente, dando la cara. Imagínate, en vez de lamentos, la procesión sería muy cool con las misses saludando con manos de porcelana. A Yisus (así le decimos en el club a flaco lindo de la cruz) le encantaría ese panorama. A las viejitas sin zapato las ponemos atrás. Ah, eso sí, todas tienen que sahumar con palo santo con aroma a tulipanes, sino, no. Oh my god, es simplemente  im-po-si-ble que el pueblo siga oliendo mal. Tulipanes para todo el mundo.

3.- Asistir en tu globo aerostático o un zeppelin. Elemental para este tipo de festividades, porque caminar los largos trechos acosada por vendedores ambulantes o trogloditas que se quieren aprovechar de tu cuerpo caribeño pero fino, o estar cerca a un político, no, es de lo más fuchi y naco. En nuestro dirigible movilizado con gas natural podemos transitar tranquilamente a baja altura sin perdernos nada de la procesión. Con mis catalejos (marca Zeiss Carl) podemos observar si ocurre un milagro: si a un cojo le crece la pierna, un ciego le vuelve la vista, o si a un aprista se vuelve honesto (soy una terrible, ni Cyndi Lauper).

4.- Alquilar el balcón de Torre Tagle. Es una opción. Lástima que esa casona ya no pertenezca a mi tatarabuelo; pero la podemos alquilar y de paso aconsejamos algo al Canciller sobre su forma de vestir y esa mala costumbre de invitar chuscos a las fiestas de la embajada. Desde el balcón lanzaríamos pétalos de bellas flores holandesas arrancadas por nuestros mayordomos españoles con doctorado en literatura que han llegado a Lima en busca de una oportunidad. A uno de ellos le hemos encargado hacer un rezo.

5.- Exigir que la banda musical toque Charles Aznavour. Estamos aburridas que la música en vivo sea triste o de lamento, no no no no, la vez pasada hablé seriamente con el Papa Francisco cuando echó agua bendita a mi nueva empresa de Bruselas, y llegamos a la conclusión que Yeshua quiere alegría y elegancia. Evidentemente, no pondremos música disco o esa cosa horrorosa llamada cumbia, sino unas songs del siempre divo Charles Aznavour: “Y por tanto yo”, “Venecia sin ti”, “Bohemia”, entre otras. También podemos llamar al vecino Jean Pierre Magnet para que haga un solo de saxofón, mínimo.

6.- Orar por las mujeres desvalidas. Nosotras debemos ser solidarias con nuestro género, por ello es necesario orar por las pobres mujeres no realizadas, como Lourdes Flores que no es madre aún o por mujeres tipo Pilar Nores que da la otra mejilla a pesar de que su esposo tiene hijos extramatrimoniales y encima lo hace público con ella al lado. También me da mucha pena la guapísima y joven pareja del aún alcalde de Chiclayo, no porque ella está ahora en prisión, sino por haberse metido con esa nauseabunda papada humana masculina de ser viviente. Es too much, me desmayo.

7.- Rezar el padre nuestro en inglés y si es en latín, mucho mejor. Tienes que diferenciarte, darling, no por discriminar, ¡por los clavos de oro del señor!, no. Lo que sucede es que de hecho diosito es gringo y sabe muchas cosas, un poquito más que yo, por eso debes orar en su idioma natural. Cuando yo le rezo lo hago en latín, igual que el Papa Panchito lo hace, es más cool. Dios sabe ese idioma y de seguro te va a escuchar, ¿tú crees que el orar en castellano es nice? No, todos hacen lo mismo porque solo saben un idioma (se me sale una lágrima cuando pienso en esa pobre gente).

8.- Pagar 10 dólares a cada pobre para que se vayan y sea privada la procesión. Por Plus TV he visto que al Señor de Los Milagros se le unen miles de personas en cada procesión, es una locura, me da temor estar cerca de tanta gente, oh my! Por eso, lleva algo de dinerito, con 500 mil dólares te puede alcanzar para que 50 mil pobres puedan regresar a su casa en taxi y no en el Metropolitano o el Corredor Azul. Hasta te van a adorar y pensarás que eres santo o santa (eso sí, no dejes que te besen la mano). Se irán rapidito a sus casas o a comer pollo a la brasa (son costumbres regionales, qué le vamos a hacer). De ese modo y con ayuda de unas amigas que hagan lo mismo podrán tener una procesión privada, como para tres personas, a las ex Miss Perú también las dejas ir para que atiendan al esposo en casa.

9.- Sé dadivoso(a) reza por la salud de tus empleados para que nunca dejen de servirte. Solo un alma caritativa piensa en los suyos y en los tuyos, compadécete de todos los pecadores y eleva tus oraciones al santísimo para que les dé salud y nunca caigan en las garras de la enfermedad, Dios nos libre del contagio. Sabemos que tienes muchos empleados profesionales sin oportunidades en la alta sociedad porque, lamentablemente no nacieron en cuna de oro sino en Lince y son de clase media, ellos necesitan trabajar para vivir (no entiendo cómo hacen), así que si se enferman faltarán y les descontarán de su pobre sueldo, no, no dejes que la mucama deje de atenderte en la recámara un solo día, ella necesita ganarse el money.

10.- Ni bien termine la procesión, viajar al Vaticano para pedir perdón. Antes tienes que incinerar todo tu atuendo porque el olor a pueblo no se te va a quitar, toma tu jet privado y vuela al Vaticano para que hables con el Papa, tan lindo él. Pídele perdón por tus pecados a él, de ser posible llora, recuerda que a veces a Diosito le parece horrible que salgas de San Isidro, que comas caviar y tu gato persa solo galletitas, Diosito se puede molestar por no donar suficiente dinero para caridad y… no quiero decirlo porque me puedo desmayar pero es necesario… por mencionarlo cuando haces el amor… Ay, mejor me voy, no puedo respirar, oh, perdóname MY LORD!

Facebook Comments

Dejar un Comentario