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11 formas de usar mejor el diario El Comercio / Por Marta Meyer

11 formas de usar mejor el diario El Comercio / Por Marta Meyer

Después de que me quitaron casi todo el poder en el diario más grande del país (grande por su tamaño respecto a los otros diarios), he visto conveniente robarme un pedazo de mi tiempo –dedicado a trollear en las redes– para compartir 11 mejores formas de usar El Comercio ya que, después de mí, no sirve para informar o crear opinión respecto a los problemas elementales de nuestro país.

Quiero dejar en claro que no hago esto por resentimiento o porque me carcome la envidia, sino porque considero importante dar alternativas sostenible a la población, ya que mis pasatiempos son el medio ambiente, la cultura y firmar artículos que otros escriben por mí. O sea, espero que no duden nunca de mi veracidad, aunque podría pagar sus dudas. Empiezo entonces, para no dar muchas vueltas, ya que me quedé sin corrector de estilo.

El Comercio puede servir mejor para los siguientes fines:

1. Alimenticios. No, no hablo de la sección Hogar, ni la sección Sociedad. Todos saben que los periódicos son los mejores amigos de las paltas verdes (inmaduras). Además, sirve para envolver pescado. Con una sola hoja de El Comercio puedes envolver cerca de cuatro paltas o un pescado bonito adulto completo. Para las paltas te puedo recomendar El Dominical, suplemento cultural que, de verdad, ya no sirve para nada. Para envolver pescado, puedes usar perfectamente la sección Locales. Si quieres envolver pescado ‘estilo siciliano’ (para amenazar de muerte), te recomiendo la sección Economía, para que quede bien claro el mensaje.

2. Policiales. No, El Comercio no sirve para informarte sobre la inseguridad ciudadana sino solo para deleitarte de la farándula que ha creado el ministro Urresti. Hablo de su uso en los casos policiales, cuando se necesita tapar personas que han sido tocadas por la pelona. Sí, la muerte. Lamentablemente siempre se han usado periódicos para tapar a las víctimas de nuestras calles inseguras. Bueno, yo les recomiendo que lo hagan con el periódico de mis ancestros, ya que solo con la sección Luces, podemos tapar hasta a un auto entero, en caso de atropello. Así no alimentamos a los buitres de la sección policiales de periódicos amarillos como Trome o Perú21.

3. Animalistas. Sí, es lo que piensan. Nada mejor que los periódicos para contener la popó de nuestros periquitos, palomas y demás aves ornamentales. Sí, también puede servir para recoger los regalos de amor de mascotas como perros o gatos. El Comercio es ideal para todo ello, sobre todo si eliges la sección Política para tal fin, haría un buen juego. Los intelectuales que despedí dirían que se trata de ‘justicia poética’.

4. Pirómanos. El Comercio, sobre todo la sección Urbania, serviría muy bien para realizar fogatas, quemar casonas del centro de Lima o encender el fuego de la pasión. Bueno, lo último no. Recuerdo los reportajes sobre cómicos ambulantes de los 90’, cuando usaban hojas de El Comercio para crear antorchas. Lindos recuerdos.

5. Origami. Sí, es más divertido cuando haces una mariposa, un avión, barcos o una gorra de albañil, todos de gran tamaño. Puedes usar la sección Amenidades. Total, esa sección no cambia desde los 80’ y los chistes se repiten. De verdad, ya no hay nuevos valores en caricaturas y el horóscopo cada día es más predecible: “Tauro. Hoy tendrás una buena noticia y no es precisamente la que esperabas. El hecho es que debes darte cuenta”. Y así.

6. Biológicos. Dicen que en Venezuela no hay papel higiénico y están usando pedazos de papel periódico para fines digestivos. Bueno. Si quieres ahorrar, tienes ahí la sección Sociales. De paso te cagas informas de toda la alta sociedad limeña. Dime, siempre lo has querido, ¿verdad? Ah, te aseguro que no te verás en ninguna de esas fotografías.

7. Veraniegos. Puedes darte sombra con la página central. Puedes darte aire con una edición de Somos, ya que a pocos le importa esa revista. Antes, Somos era bien esperada, incluso algunos la compraban ediciones pasada en lugares como Quilca, pero ya no, no hay algo que valga la pena. ¿A quién le importa un especial de 20 páginas sobre chompas o novias? Por lo menos a mí no, yo jamás voy a casarme.

8. Médicos. Mi empleada me pedía el diario más grande del Perú cada vez que regresaba de su provincia y no precisamente para ponerse al día. Resulta que como bajaba de bus luego de 16 horas de viaje, los oídos se le tapaban y, para volver a oír, convertía dos hojas de periódico en dos grandes conos de Nubeluz y luego metía la punta por cada oído. Con los dos conos en los oídos parecía un familiar de Shrek, pero luego daba más terror: prendía fuego a los otros extremos y así, ella se ‘curaba’ de ese mal de oído. Ella denominaba esta técnica como el “Cucurucho”, una de las cosas más bizarras que he visto en mi vida. ¡Y yo he vivido mucho!

9. Alegóricos. Con una edición del domingo, puedes hacer pica-pica. Sí, esos círculos de papel que dan alegría a cualquier evento por más intrascendente que parezca. Puedes picar todo el papel que quieras, sobre todo si quieres matar el tiempo. Yo lo hago todos los días, pese a que tengo todo el dinero suficiente para viajar por todo el mundo. Total, ya recorrí el mundo innumerables veces, ¿después qué queda? Nada, sí, nada.

10. Insecticidas. ¿Qué mejor que un periódico para matar a una mosca, una abeja, un moscón, una cucaracha o una polilla? Sí, nada como un Comercio grueso para eso. También es el terror de zancudos, mariposas, escarabajos rinocerontes, tarántulas, sapos, ratas, gatos pequeños y niños berrinchudos. Es más efectivo y ecológico que un Baygón.

11. Pedagógicos. Puedes usarlo en la enseñanza y no solo en el aprendizaje de tu mascota (cuando micciona en un lugar que no debe, le das golpecitos con el periódico en la cabeza y le dices ‘eso no se hace’) sino también en el colegio. Dicen que antes, los profesores lo usaban para dar de periodicazos a los que no sabían las reglas básicas de ortografía o si no sabían la tabla del 3. Uno de mis redactores, por ejemplo, aprendió hasta la tabla del 8 gracias a los innumerables periodicazos que le dieron hasta los profesores de lenguaje, pese a que no tenían nada que ver. Al final, ahí lo vemos, todo un gran redactor de deportes, fabricando humo de la nada.

Espero que les haya servido estos consejos para un Perú rumbo al 2021, año en que postularé a la presidencia. Sí, lo haré ¡Yuju yuju!

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