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La terrorífica historia entre CONFIEP, Alan García y Lourdes Flores

La terrorífica historia entre CONFIEP, Alan García y Lourdes Flores

(Agencia X-Files) El agente Fletcher nos citó a medianoche en el Chinito del centro de Lima, cruce de Chancay con Zepita. A esa hora no se venden chicharrones, pero sí mariscos. Nos agazapamos bajo la ventana que da a la avenida Alfonso Ugarte. Estuvimos media hora rechazando ofertas sexuales de todo tipo hasta que llegó lo que nos pareció una mujer muy insistente, tan insistente que nos llevó a rastras a una quinta, nos arrojó a un jardín de lodo, se paró sobre nosotros y empezó a abrir la estrecha bragueta de su pantalón fucsia. Cuando pensamos que nos iba a orinar, sacó de dentro un rollo de papel envuelto y con voz de barítono nos dijo: lean esto, cojudos.

Era el mono Fletcher. Nos dijo que se había camuflado acorde a la zona y que demoró en llegar porque aprovechó en hacer algo de dinero extra. La calle está dura. Luego de preguntarnos si llevábamos algo de crema para desmaquillar, nos echamos a leer el informe titulado: HDP- GARCIA-CONFIEP/2015. Constaba de unas 30 hojas de papel bond enrolladas que olían a mierda. Maldito Fletcher, ya sabemos cómo sacaste este informe del SIN. Hablaba de una serie de reuniones en una sala especial a la que el SIN se denominaba LA SALITA DE CONFIEP. Al parecer queda en un céntrico edificio de San Isidro, al que los miembros de CONFIEP pueden acceder desde helicóptero, y los rehenes invitados a la sala desde un sótano oculto,.

El informe de Fletcher da cuenta de una reunión en la salita de CONFIEP ocurrida en diciembre del año 2015. Se sabía de antemano que Alan García tiene un acuerdo con la esta entidad para ser su candidato favorito. Lo que no sabía el narcoindultador era que no lo dejarían escoger su plancha presidencial. Le dijeron que iría con su sobrina favorita, la salada querida Lulú Flores Nano. El panzón intentó justificar la desacertada presencia de Lulú en la plancha, diciendo que dos soles no pueden brillar en el firmamento, pero todo le fue negado. O iba con ella en la candidatura o no recibiría un centavo para la campaña, además de rebajarle la dosis de litio semanal.

El publicista del APRA, Hugo Otero, se encontraba en la reunión. Ante una mirada furtiva de Alán García, inmediatamente el vendehumo especialista elaboró un mensaje: Alan, diremos que nos unimos como dos partidos solidos porque el Perú no necesita más improvisados. García puso su dedo índice en la punta de su nariz, empujando su cabeza hacia arriba y mirando de soslayo como hace cada vez que no sabe ni mierda pero quiere lucir como alguien inteligente y amenazador. No me disgusta”, dijo el gordo mientras se movía intranquilo en su silla de peluquero. El representante de CONFIEP se acomodó el bisoñé, esbozó una ligera sonrisa y le dijo: “Perfecto, recibirá noticias nuestras”.

Al día siguiente Alan y Lourdes iniciaron conversaciones públicas para la candidatura unificada. Ella se olvidó de sus denuncias contra el otrora caballo loco y él no mencionaría lo de la candidata de los ricos. Fotos más, fotos menos y empezó la campaña para los preferidos de CONFIEP.

Le decimos al Mono Fletcher que no suena convincente su informe, que no podemos publicarlo. Fletcher tomó su informe, lo enrolló y lo guardó donde mejor sabe, no sin hacer un pequeño gesto de placer dolor. “Volveré con más información. Otros candidatos también fueron a la salita de CONFIEP”, nos dice, y se marcha por el Jr. Zepita haciendo resonar sus tacos aguja. Adiós monito.

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