Compartir
País entero se cae por un precipicio y habitantes mueren sin darse cuenta

País entero se cae por un precipicio y habitantes mueren sin darse cuenta

Agencias Autorreferenciales.- En circunstancias en que transitaba por una peligrosa curva en lo alto de un cerro, una combi destartalada conocida como Perú se despistó y cayó por un precipicio.

El desastre sucedió semanas antes de que la combi celebre su cumpleaños número 196, truncándose así cualquier tipo de celebración. 

Si bien las causas del accidente no han sido esclarecidas hasta el momento, se especula que la responsabilidad recaería en el chofer de la combi, un tal Pedro Pablo Kuckzynzky, en su copiloto, Luis Castañeda Lociosdo, y en la cobradora metecandela, Keiko Fujimori Higuchi de Corleone. 

Testigos atestiguaron que el país iba en piloto automático y a excesiva velocidad. 

Nosotros logramos entrevistar a algunos sobrevivientes que, lamentablemente, no pudieron sobrevivir por mucho tiempo. “Yo ya lo veía venir, pe’, ya sabía ya que iba a suceder”, nos dijo Brayan Quispe, uno de los sobrevivientes que yacía ensangrentado sobre una de las laderas del cerro. “Hace rato que la combi venía dando tumbos pero nadie hacía nada por decirle al piloto que maneje con cuidado; además, cada vez que uno de nosotros trataba de acercarse para llamarle la atención, la cobradora Keiko nos amenazaba con interpelarnos o mandarnos la moto para matar a nuestra familia, pe’”, agregó Quispe ya en mortales estertores.

De otro lado Güendy Dayana Rodríguez, otra de las pasajeras que pudimos entrevistar antes de que se muera, nos dijo mientras era cogoteada y bolsiqueada por otros pasajeros también heridos de muerte pero que aprovechaban sus últimas fuerzas para robarle a los más agonizantes, que: “yo creo que los pasajeros de la combi tenemos la culpa por haber elegido a los pilotos y a la cobradora, pero tampoco es que hayamos tenido otras opciones; de todos modos nos íbamos a ir por el barranco un día de estos”.

Se supo que un grupo de politólogos que iba en la combi, murió al resistirse a ser rescatados, pues se encontraban más entusiasmados debatiendo sobre si aquellos que querían rescatarlos no se estarían aprovechando del accidente para demostrar que tenían la capacidad de rescatarlos, reforzando así un prejuicio de clase social y la idea cliché de la incapacidad de los mismos pasajeros de la combi de ayudarse a sí mismos. “¡No necesitamos que nadie nos rescate!”, espetó un tal Meléndez segundos antes de morir desangrado.

Otros pasajeros prefirieron morir criticándose mutuamente antes de recibir los primeros auxilios. Apenas alcanzaron a escribir columnas de opinión y colgarlas en sus blogs y perfiles de Facebook.

Finalmente, se supo del deceso del redactor de esta nota, quien prefirió tratar de escribir un artículo satírico antes de ayudar a salvarle la vida a sus compatriotas y de salvarse a sí mismo; tan solo alcanzó a redactar y hacer la gráfica de esta nota. 

Ya no seguiremos informando.

Facebook Comments

About these ads

¡No comentes! ¡No! ¡No lo hagas! ¡Nooooooo!