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Tubino: “Los presos del Frontón se pusieron como en un escaparate, provocando”

Tubino: “Los presos del Frontón se pusieron como en un escaparate, provocando”

(Agencia Testa).- El Congresista fujimontesinista Carlos por el Tubino volvió a colocar su propio pañal usado sobre un ventilador del recinto parlamentario, y esparció miasma por todas partes al opinar acerca del proceso judicial a los 33 marinos implicados en la matanza, que según él no fue matanza, del penal El Frontón.

El Abuelito del Monopolio brindó declaraciones a la prensa luego de pasar un buen rato razonando fuera del inodoro. “Lo que pasó es que los reclusos se la buscaron, pues, por revoltosos, de la misma manera en que las mujeres buscan que las violen cuando se ponen una minifalda”, manifestó después de peinarse el bigote. “Sucede pues que los presos se pusieron como en un escaparate, provocando a las Fuerzas Armadas. Además, en las cárceles los presos están hacinados, así que una matanza cada cierto tiempo es un justo alivio para la administración del sistema penal y para los mismos reclusos”.

Como se sabe, los marinos implicados en este proceso penal son considerados autores de homicidio calificado en la modalidad de supuesto asesinato por ferocidad y explosión con doble tracción trasera y patada chilena al foco. Los delitos que se les imputan habrían acontecido los días 18 y 19 de junio de 1986 (sí, durante el gobierno del Chancho Araña), en respuesta a una serie de motines en diversos penales (El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara bendita para ti surge mi lira), mediante los cuales los presos por terrorismo exigían mejores condiciones de encarcelamiento, tales como caviar en el desayuno, clases personalizadas de tenis con Laura y Pablo Arraya, conciertos de música barroca y talleres de macramé  para desestresarse, y frascos con emulsiones de silicona para acicalarse las plumas de las alas (¿no ven que los terrucos se alucinan unos angelitos?). El número de reclusos a los que le dieron vuelta en el penal de El Frontón fue más o menos de 130, aunque también hubo muertes en el penal de Santa Bárbara (pero como eran mujeres, a nadie le importó cuántas fueron). En Lurigancho también murieron decenas de presos por terrorismo, pero como ahí todos los días se morían de diez en diez por la TBC, los medios de la época tampoco los empelotaron mucho que digamos.

Como también se sabe, Carlos Tubino es un bueno para nada cuya única misión en esta vida es dejar cada vez peor al fujimorismo (como si este necesitara ayuda para embarrarse). Y, como también se sabe, no tiene la más puñetera idea de lo que pasó en aquello que ha sido denominado “Matanza de los penales” pero, como todo buen fujimontesinista, abre la boca para opinar sin saber.

Tubino, que además de bueno para nada resulta que también es Almirante (con el perdón de los almirantes, pero ¡qué manera de regalar grados en la Marina!), señaló que “todo esto del proceso contra estos santos marinos se trata de una persecución contra las Fuerzas Armadas emprendida por las ONG y los rojetes caviares terrucos nazis masones gays mal vestidos militantes de izquierda feminazis abortistas”, y que Alan García, Luis Giampietri y Agustín Mantilla “deberían ser reconocidos no solo por limpiar este país de los enemigos de la patria sino también por haber sido visionarios y convertirse en los pioneros del sistema de corrupción y violación de derechos humanos que Fujimori y Montesinos perfeccionaron”.

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